jueves, 25 de marzo de 2010

La Veleta


New Young Pony Club:Chaos

Esta semana he llamado, por fin y después de casi dos meses, al servicio técnico de la marca de mi tele para que vengan a recogerla y a arreglarla. Cuando he estado hablando con la operadora, me ha preguntado que si conservaba la caja original del aparato, yo le he contestado que sí, que claro, y ella me ha dicho: “¿cómo que claro? Perdona, pero eso no lo guarda nadie", "¿para qué me lo preguntas entonces?" le he dicho yo, a lo que ella me ha respondido: "porque me obliga el formulario". Muerta Sánchez me he quedado. Yo veo super normal guardar estas cosas, lo que pasa es que, cuando lo pienso, caigo en el síndrome de Diógenes severo que sufro por herencia genética. En mi familia somos muy de acumular absurdeces, y yo, las cajas de los aparatos electrónicos, las guardo por si pasan estas cosas o por si se presenta una mudanza. Ya, soy un demoño.

El sábado estuve comiendo con Oscar, al que hecho muchísimo de menos desde que se exilió a Barcelona por motivos de trabajo. Me contó que se ha aficionado a las subastas por internet, cosa que a mí me parece harto complicado, pero que a él se le da de maravilla por lo visto. Tanto, que hace poco se compró un robot aspiradora por 9 céntimos y lo vendió luego por doscientos leuros. Lo que más me gustó de la historia es que, por lo visto, el robot este, que funciona sólo y va sin cables, cuando siente que se le va a acabar la batería, ¡vuelve sólo hasta donde tenga enchufado el cargador y se conecta para volverse a cargar! Quiero uno ya de ya.

Y este domingo, como supongo que casi todos sabréis, estuve pinchando en el Infrarrojo. Que bien me lo pasé, éramos poquitos pero me divertí mucho y lo di todo. Me encanta la sensación que se tiene cuando estás en la cabina poniendo la música que te gusta, casi que te da igual que haya o no mucha gente, al menos a mí. Terminamos el menda, Oihana, Álex, Valle y Vero dando botes a las tres de la mañana, con el local vacío, al ritmo de Music go Music y de Riot in Belgium. Gracias again (que pesadito soy) al Infra por invitarme, a todos los que estuvisteis y a Rafa por el precioso flyer. A ver si se repite, ¿no?

Los Planetas es un grupo que nunca me ha gustado demasiado, algunos temas me parecen muy buenos, pero no han sido muy santo de mi devoción. Ahora acaban de sacar Una Ópera Egipcia (que por lo visto es una expresión que utilizan los gypsis para aquellas obras que son tan buenas que no hay calificativos que aplicarles) en la que están incluidas dos cortes cantados con La Bien Querida. Uno de ellos es La Veleta, canción que no he podido parar de escuchar desde que me la bajé ayer. Resulta de que es una versión electrónica de una sevillana de La Niña de los Peines, ¡que maravilla! Yo soy muy fan de Ana Fernández Villaverde y en este tema su voz funciona a la perfección con la música secuenciada y con la preciosa letra. Resultado: una copla de total descarga emocional que envuelve y eleva cada vez que la escuchas. Buscadla que os va a encantar.

Las tortillers de España andan locas ante el inminente estreno de Habitación en Roma, la nueva peli de Julio Medem, con la guapérrima de Elena Anaya y Natasha Yarovenko (una rusa) pasando una noche entera de sexo y amor en un hotel de la capital Italiana. Normal que anden locas, yo también lo estaría. Ahora, una cosa os digo, después de Caótica Ana, ese ejemplo perfecto de comedia involuntaria, habrá que ver qué pasa. Yo confío, que se trata del director de perlas como La Ardilla Roja y Los Amantes del Círculo Polar. Habrá que esperar con impaciencia y fe.

Allá donde estéis no podéis dejar de ir a ver An Education, preciosa e inteligente película de la directora de Italiano para Principiantes, Lone Scherfig. De entre todos los actores sobresale con fuerza Carey Mulligan, actrizón de las que te enamoras por fuerza y que va a dar muchísimo que hablar, que capacidad de decir sin abrir la boca, que maravilla de chica. También es que su personaje, Jenny, es de lo mejor que he visto en el cine últimamente. Una historia sobre aceptar o no lo que la vida te ha preparado, sobre los sueños, el precio de éstos y sobre la libertad, todo esto en los maravillosos años sesenta y con un sentido del humor que me hizo disfrutar como un enano. Ya os digo, si os la perdéis, más tontos que sois. Tengo que verla en V.O., importante!

Y ayer, en contra de todo pronóstico y para sorpresa mía, fui al fútbol a ver un partido de primera división, Almería Vs Real Zaragoza. Yo soy muy de hacer cosas que nunca he hecho y de probar, que nunca sabes donde va a saltar la liebre. La cosa es que me gustó, me lo pasé estupendamente con el vibrar de la masa enfervorecida y con el cumplimiento, uno por uno, de todos los tópicos. Heteruzos fuera de sus casillas soltando de todo por la boca, musiquilla de Bisbal a todas horas, el bocadillo en el descanso, el tío gordo y loco del bombo, la mari desatada que se sentó a mi lado y que estuvo a punto de sufrir un ataque al corazón de la emoción, el abuelo con el pinganillo siguiendo el partido por la radio al mismo tiempo, la ola, el salto en el momento del gol, los insultos al árbitro, el niño repelente de seis años que lo sabe todo sobre su equipo; en fin, un espectáculo de costumbrismo de lo más divertido. Lo único que no me gustó fueron las equipaciones de los jugadores, ¿dónde quedaron esos equipitos años ochenta, tan apretados y homoeróticos? No siempre se progresa para mejor, eso es una prueba fehaciente.


New Young Pony Club saltaron a la palestra hace unos años, cuando se puso de moda el tema de la New Rave, es decir, colores flúor, estilismos mamarrachos y electro-rock. Hicieron un disco muy simpático, Fantastic Playroom, con temas estupendos como Ice Cream, y ahora publican su segundo disco, The Optimist, con este Chaos como primer single. El trajecico de la cantante no tiene nombre, pero la rubia de los teclados me encanta, que lacia!

martes, 16 de marzo de 2010

Monumento a la lluvia dorada

Marina and the Diamonds: Hollywood


Dos amigas muy auténticas y muy Callejeros en la placita de debajo de mi casa en Almería:
- ¿ Tú has visto las pintas que lleva la Mari?
- Sí, tía, va siempre hecha un putón
- Vamos, y encima ella se cree que va a la moda siempre
- Pues si eso es moda, ¡que baje Dios y lo vea!

Arte. Eso en Bruselas seguro que no lo escuchas.

Cómo muchos de los que leéis esto sabréis, el fin de semana pasado, mi novia fake, Oihana, y yo, nos cogimos un avión de Ryanair y nos plantamos en la capital de Bélgica, con la excusa de ver a los Hot Chip en concierto y gracias a la invitación de Carlos, que es auténticamente amor. Sirva este post de sincero agradecimiento por su hospitalidad, su simpatía y su generosidad. Mejor anfitrión no se puede ser, impossible.

Nunca había cogido un avión de la compañía esta, y aluciné mucho con el tema de que los asientos no estuvieran marcados, todo el mundo corriendo como si fuese un autobús de Almería a Garruchas, un horror. Luego, durante el viaje, descubres que aquello es una auténtica venta ambulante de las cosas más variopintas. Que si comida, que si bebida, que si cigarros sin humo, que si perfume, que si tarjeticas de rasca y gana ¿? Hasta el moño terminamos de tanto mercadillo aéreo. Es lo que tiene viajar barato, que no dejan nunca de recordártelo.

Bruselas me sorprendió bastante, tampoco es que tuviera una idea demasiado preconcebida de esta ciudad, pero el caso es que me ha parecido relajada, divertida, bonita y con muchas posibilidades. Tener la suerte de que alguien que lleva viviendo allí diez años te la enseñe, es genial, la vives un poco más de verdad, aunque sólo tengas un fin de semana, que aprovechamos super bien, todo sea dicho.

En casi tres días nos dio tiempo a ir a una fiesta de cumpleaños, a visitar Gante, ver el Manneken pis (monumento a la lluvia dorada) y un poco de Bruselas en plan turistillas, comer gofres, ir de compras y comprar chocolate en una tienda pijérrima, Marcolini, visitar el Atomiun, comer en casa de Ruth, una amiga de Carlos, conocer a un montón de gente super simpática, ir a una especie de noche en blanco y visitar la ópera de allí, La Monnaie, y el Museo del Cómic, que es un edificio alucinante de Víctor Horta, salir a bares de ambiente (incluido uno de osos), comer patatas fritas por la noche, bailar en el concierto de Hot Chip, hablar y reírnos mucho y disfrutar como enanitos. Además, todo esto relajados y sin agobios, aunque puesto aquí todo junto parezca lo contrario.

Lo mejor del viaje, Carlos y toda la gente que conocimos, el Atomium, que es una especie de delirio años 50, muy Dharma Iniciative y muy estupendo, monumento a una época en la que todavía era posible soñar con un mundo más bonito y moderno; y escapar de la realidad durante tres diítas, que siempre es un lujo. No cuento más, que me da pereza y ya le he dado la tabarra a casi todo el mundo con el temita.

Bueno, una cosilla sólo, el concierto de Hot Chip. Me da rabia, pero esperaba más, me dio la impresión de que salieron, hicieron su trabajo y se fueron, con un poquito de desgana y sin ponerle mucho corazón. Quizá sea que el público no acompañaba, no sé, los Belgas tampoco se movían demasiado, pero el caso es que me esperaba algo más explosivo. Se les da mejor tocar que cantar, transforman sus canciones con versiones en directo muy chulas, originales, pero eché de menos más electrónica, más potencia y más nervio. Aun así, me gustó escucharlos y lo disfruté, la sala era estupenda y la compañía mejor. Alexis Taylor, el cantante, es un tapón de alberca, a veces parecía que había un niño pequeño subido al escenario.

Importante. Este domingo, día 21 de Marzo, pincho en el Infra de 23:00 a 3:00, el que quiera bailotear un rato, darlo todo, reírse y escuchar mis cancioncillas, ya sabe lo que tiene que hacer, os prometo que será divertido, gracias a Marcos por invitarme (y a Manu, mi representante :P)

Marina and the Diamonds es una muchachuela guapérrima de origen griego y de nombre real Marina Diamandis, criada en Gales y de tan sólo 25 años (zorra!) que sigue la estela de otras cantantas que me encantan, como Ladyhawke o incluso La Roux, basándose en la recuperación de una parte de los años ochenta menos obvia, con influencia directa de Steve Nicks, Kate Bush, Madonna o Annie Lennox, grandes mujeres que nos gustan, nos gustan mucho. Antes de sacar su disco, The Family Jewels, el pasado 15 de febrero, lleno de temazos super pegadizos, ya la conocíamos por un montón de singles entre los que estaba este Hollywood, con este clip tan tontuelo y tan estupendo al mismo tiempo, estupendo por ella, que es que de verdad que la veo guapísima.