jueves, 4 de junio de 2009

Un pepino de Bala Negra



The Pains of Being Pure at Heart: young adult friction


Cada vez que tardo tanto en actualizar siempre pienso lo mismo: tampoco lleva mucho tiempo una entradita, ¿por qué no lo habré hecho antes? Pues porque tengo el tema muy mal planteado, trabajo demasiado y lo peor es que no se nota en mis ingresos, sigo siendo igual de clase media; me temo que esto de alcanzar la riqueza por medio del trabajo duro es otra de las muchas trolas que nos encajaron a la generación a la que pertenezco.

Y lo cierto es que, después de tantos días, no se me ocurre sobre que escribir. Había barajado varias posibilidades: la misteriosa desaparición del avión francés, que todo apunta a que están en la isla de Lost, o, como bien dijo Álex el sábado bajo la influencia de un mojito, se los han llevado los Ovnis; el vergonzoso y repugnante escándalo de los colegios irlandeses, que demuestra una vez más que la iglesia católica es vil, cruel y detesta la felicidad del ser humano; las patéticas elecciones europeas, con esos políticos que cada vez dan más grima y más vergüenza ajena, con la actuación estelar de la indescriptible Leire Pajín pronosticando una nueva era en el momento en que Zapatero Y Obama coincidan presidiendo La Unión Europea y EE.UU respectivamente; la visita de Carla Bruni y su muñequito a España, con esas competiciones entre la susodicha y nuestra Leticia, improvida modelo de zapatos, o mi tema favorito, el bautizo civil del hijo de Cayetana Guillén Cuervo, así como lo leéis.

Bueno, en realidad se llama acogimiento civil, o algo por el estilo, pero la prensa lo ha llamado así porque ya sabemos que lo mejor que se nos da en este país es hacer coñas. Yo a esta gente de verdad que no la entiendo, si no son católicos ni les gusta nada de eso, ¿por qué copian en versión cutre y pseudo moderna sus ritos? Vamos, al final, como todo dios, una excusa para montar un sarao y ponerse todos monas. Encima oficiado por el pesado del Pedro Zerolo y de madrina la involutiva de la Amaia Montero, pobre crio, que principios más chungos. Lo cierto es que nadie se escapa del peso de la tradición y de los ritos, podemos disfrazarlos y decir que no nos importan, pero con cosas como esta queda demostrado que todos cojeamos de la misma pata, y no pasa nada, tampoco hay porque renegar de todo, que si lo haces mucho corres el peligro de caer en absurdeces como esta.

El caso es que, en el fondo, a mí todo esto me importa un pepino de Bala Negra (recordad, el pueblo de la niña de Camino) porque últimamente sólo me importa una cosa. Estoy muy feliz y todos los recursos intelectuales que no utilizo en trabajar y demás quehaceres cotidianos, se van volando a Sevilla todas las noches; casi no me quedan neuronas disponibles para ponerme a escribir.

Hoy domingo (que no os engañe la fecha, voy escribiendo esto a pellizcos) estoy en Málaga en casa de mis padres, dejando que me cuiden, comiendo bien, descansando y no haciendo nada, que es un auténtico placer que tengo muy olvidado y muy descuidado. Hay que apostar más por el ocio improductivo, tanto hacer, tanto hacer, que coñazo, con lo bonito que es dejar que pase el tiempo sin más expectativas ni objetivos.

Hay veces que todo se confabula para que se produzca una noche perfecta. Hace unos días se alinearon los astros para que yo viviera una. Fué en Sevilla, en el Obbio, y entre otras canciones que me gustan muy mucho, sonó esta maravilla del grupo de Brooklyn con ese nombre tan precioso.

No se realmente porqué, pero las bandas con componente chinorri me molan. Estos mismos, Blonde Redhead o The Juan Maclean, supongo que es un dato más para ser tan enrollados como son Los Dolores de Ser Puro de Corazón, con ese aspecto de estudiantes universitarios, ese look tan descuidadamente estudiado (quiero unas gafas como las del guitarrista!!!) y ese aire de que se lo están pasando super bien mientras tocan y hacen los clips. Además, tienen ese sonido que recuerda a mil cosas, reflejo perfecto de una generación que ha escuchado de todo, sin prejuicios y dejándose influenciar con gusto, dedicándose a hacer la música que les gusta escuchar sin pretensiones de innovar o de ser originales.

Esta canción siempre me va a recordar a esa noche perfecta y a quien tenía enfrente bailándola conmigo, emocionándose igual que yo, con esa especie de felicidad instantánea que produce escuchar un tema que te encanta en un bar. Tienes que llevarme más, plis.

8 comentarios:

angelpop dijo...

Alguien deberia decirle a Cayetana que follarse a su marido es estupendo (babeamos), pero que le deben quedar algunoa restos de Garci,a la pobre se "LA" va la pinza.

¿Por qué nos gusta tanto un sarao?

Ay Zerola Zerola, que delgada estás!

o!h dijo...

Jo. Qué echaba yo de menos un post...
Muy chula la canción; no hay nada como saber la sonrisa que se te arranca a cada momento. Guapo!

norteuropa dijo...

Ay, hijomío, el partido pirata sueco (con el 7% de los votos,¡¿?!), eso sí que es política. Y no por lo que defienden, sino porque son suecos. Yo votaría a cualquier partido sueco para que gobernase Europa. Alvaro Mutis defendía la monarquía absoluta; yo, la dictadura nórdica. Hmmm, qué guapos... En fin, una votación más con la nariz tapada (en este caso, casi con máscara antiradiación), así que ya sabes lo que voté. Hay que dar un golpe en la mesa.. ¡y que se nos permita votar a cualquier partido europeo! ¡Vámonos a Suecia!

Anónimo dijo...

a este paso votaremos a la gallina caponata.

p

el_aviador dijo...

Hum, interesantes propuestas, yo estoy más a favor de la dictadura sueca, es evidente que nos iría a todos mucho mejor bajo su mandato absolutista; estoy con José. Ahora, la imagen de la gallina caponata en el congreso de los diputados, con sus calcetines a rayas y demás....como mola!

angelpop dijo...

Los suecos, comos iempre, lo hacen todo bien. Totalmente a favor, que ya lo cantó M. Puig

Beatriz dijo...

pero es que no teneis suficiente caponata con la lerele pajín? me estoy volviendo derechona, que lo sepáis...

p dijo...

jeje, con lerele pajín al mando, cualquiera votaría a la gallina caponata, con un traje de elvis, que también lo cantó miqui, oiga.