jueves, 6 de noviembre de 2008

Michelle Obama







Dorian: Más problemas

Harto estoy de Obama, los Estados Unidos y las elecciones americanas. Vale, son los dueños del mundo, marcan el ritmo económico de todos los demás, bla, bla, bla, pero no soporto el bombardeo de los medios de comunicación. La verdad es que últimamente les sirve cualquier cosa para machacarnos ¿Qué se cae un avión en Barajas? Un mes hablando del temita ¿Qué a La Reina le da por decir cuatro chocheces y mear fuera del tiesto? Quince días dándole vueltas a las declaraciones ¿Qué hay crisis? Todos los días media hora mínimo en los telediarios de todas las cadenas; llega un momento en el que no sabes si las cosas existen por si solas o porque se las nombra sin parar.

A mi me ha hecho mucha gracia como nos hemos tomado la victoria de Barak en este lado del mundo, la completa y absurda ingenuidad con la que se ha entendido este cambio. Por un lado está bien, muy bien, que se acabe la era Bush, llena de oscuridad y cositas raruzas, pero por otro ¿De verdad alguien se cree que en ese país hay una opción política que se parezca ni remotamente al socialismo? A ver cuando nos damos cuenta de que los estadounidenses escogen entre la derecha y la derecha rancia, esa es la única diferencia. Obama no es Zapatero (gracias a Dios) en negro, los demócratas son un partido de profunda derecha, los Estados Unidos no van a cambiar su política imperialista y agresiva, y menos con un presidente al que se ha cuestionado su patriotismo y se ha relacionado con terroristas. América no va a dar un giro a la izquierda porque desde aquí nos apetezca, el capitalismo y el liberalismo va a seguir siendo igual de salvaje y seguirá habiendo las desigualdades que hay ahora, si a caso más por culpa de la dichosa crisis.

Me partía de risa el otro día con el discursito de Zapatero, de La Pajín y de la rata de Pepe Blanco, diciendo que nos espera el amanecer de una nueva era. Que desparrame.

Yo con lo que me quedo de todo esto es con dos cosas. Por un lado con la lección que han dado los americanos, una sociedad mucho más dinámica y adaptable a los cambios que requieren nuestros tiempos, porque me pregunto ¿Aceptaríamos en España a un presidente, por ejemplo, gitano o de origen árabe? Por otro lado me quedo con Michelle, la mujer de Obama, que da mucho miedito, que va a ser la mano que mece la cuna, que tiene una cara rarunísima y que, aunque feo, tuvo el gusto de colocarse un vestido de Narciso Rodríguez la noche de la victoria.

Mañana sábado, de nuevo en La Copera, super concierto de Hidrogenesse, Ellos y Dorian. Os dejo un clip muy chulo del último disco de Dorian, que es un disco maravilloso, lleno de temazos y que, en directo, suena estupendamente. Hace unos meses estuvimos en otro concierto de Dorian, en Planta Baja, y fue genial, además estuvieron firmando discos a la salida, yo hablé con ellos y me parecieron de lo más majo. Dorian mola. Ya os contaré.

3 comentarios:

Cristina dijo...

Estoy deseando escuchar en directo: "no quiero volver a sentir, que son demonios mis deseos, que estoy vivendo porque sí, que tiembla el aire entre mis dedos..."

Yes, we can!!

Natalia dijo...

Sobre la saturación de continuos hechos históricos dijo Borges: “Tales jornadas tienen menos relación con la historia que con el periodismo: yo he sospechado que la historia, la verdadera historia, es más pudorosa y que sus fechas esenciales pueden ser, asimismo, durante largo tiempo, secretas".

Pasadlo bien en el concierto!!

norteuropa dijo...

En la octava, diez calles por encima del madison. Ocho de la noche. Un grupo de pijas y chungos trajeados, unos 10 o así, corean en la puerta del Newyorker, JOHN McCAIN. JOHN Mc CAIN. Dando botecitos. Ojalá hubiese ganado, jo. Qué repijas eran!!!!