jueves, 27 de noviembre de 2008

El bosque y la bruma








Laika: uneasy


Los únicos lugares comunes que me gustan son los del refranero español, que me encanta y que resulta demoledor muchas veces. Los demás cada vez me escuecen más. Hay uno que me fastidia especialmente, ese que esputan muchas personas del norte de España cuando hablan despectivamente de lo que ellos llaman "de Despeñaperros para abajo". Yo de Despeñaperros para abajo no viviría ni loco, no entiendo como se puede aguantar el calor que hace de Despeñaperros para abajo, la gente de Despeñaperros para abajo me parece más atrasada, se habla fatal de Despeñaperros para abajo. Uffff, que hincha me entra!!!

En uno de sus múltiples viajes, creo que la última vez que fue a Islandia, Jóse se encontró en Barajas con una chica de Gijón que era de las de este pércal. La tía pava le dijo eso de que ella de Despeñaperros para abajo no comprende como nadie puede vivir, por el calor y esas cosas. Menuda insulsa, no se enteraba de nada la pobre. Desde que oyó esa frase, Jóse dejó de escuchar, desconectó y se limitó a asentir. Y muy bien que hizo, total, imaginaos el resto de la conversación-monólogo.

Como persona arranacada de su entorno natural de chico (Asturias), traído al Sur y criado y crecido en varias localizaciones andaluzo-africanas, puedo hablar como testigo de excepción de la diferencia entre las dos españas.

El norte es callado, lento, agresivo en su hermosura, extraño, tímido, azul, negro y blanco, distante, crudo; es como un tío guapo que no para de mirarte en toda la noche, pero que sabes que jamás se va a acercar y nunca llegas a adivinar si te mira con deseo o con desprecio. El norte es el bosque y la bruma.

En el sur, en algunas ciudades, en algunas playas, en algunas casas y en algunas personas, reside el secreto de la vida y de la belleza. El sur es delicado, naranja y verde clarito, es tranquilo, lento, amplio, el sur te abraza y no te suelta, porque tampoco quieres que lo haga. El sur es el mar y la luz.

Si tuviera que quedarme con una cosa de cada me quedaría con el cielo de Castropol y con una noche en Cádiz. El tema está en saber ver y escuchar y no seguir repitiendo idioteces como papagallos, joder!!

Hablando de Sur y de Norte, una de las ciudades del norte que más me gustan es Oporto. Allí, en una viaje con la Escuela de Arquitectura, me compré el disco de Laika al que pertenece esta maravillosa canción, que estaría entre mis veinte canciones favoritas de toda la vida (un día tengo que hacer una lista así), por lo que, cada vez que la escucho, me recuerda a esos días tan estupendos y a esa ciudad tan especial.

Laika son Margaret Fiedler y John Frenett, una pareja de Londres que, hasta donde yo se, sacaron este disco, Good Looking Blues, y otro anterior. En todas las páginas en las que aparecen describen su música como trip-hop, pues vale, un lugar común más.



5 comentarios:

Beatriz dijo...

me ha encantado tu descripción norte-sur...es total

Angela dijo...

aiiinns que chula esta esta entrada, y leyendolo con la musica de laica es muy de video musical

norteuropa dijo...

"Asturias y Galicia están bien, pero no es el norte. El único norte norte es el País Vasco" ¿Te acuerdas de la rata de agua que nos dijo eso? La novia de Joaquín hace ¿cuatro? años en Madrid... Esa era otra que mandaba yo en un barco lleno de monos a Singapur. Con la otra loca de Gijón. Madre mía qué desfase.
Yo lo del Norte, como tu sabes, lo llevo mal de tanto como me gusta. Pero el norte norte, ¿eh?, el de los pinguinos y los rubiazos. El norte es lo mejor y punto. Pero en mi contradicción también me gusta el Sur. ¡El Sur soy yo, contre! Viva el Sur y como dicen en mi programa favorito, Andaluces por el mundo: cómo se echan de menos las tapitas, la playita, el solecito, la gente, tó, cuando uno se va al norte.

PD. prometo escribir menos. Jo, que largo.
Pd2.Una camiseta que diga: soy del norte norte. ¡La quiero!

o!h dijo...

Algunos vivimos entre norte y sur, siempre desencajados, en mitad de todo y en terreno de nadie.
Adoro esta postura. Para algunos los destinos son el hogar, para otros los tránsitos son el destino. Prefiero vivir en mitad, incómoda, para tener que avanzar hacia algún sitio.

(uis.. necesito un bar oscuro y un poco de música)

Angela dijo...

Pues si, yo hace tiempo que me vengo haciendo a la idea que mi vida no esta ni aqui ni alli ni en el norte ni en el sur que esta en medio de todo, o como titulaba Milan Kundera uno de sus libros "la vida esta en otra parte". Y desde luego es la única manera de tirar hacia algún sitio. Aunque a estas alturas...con tanto movimiento, no se.