martes, 4 de noviembre de 2008

Catársis por 5 euros










Those Dancing Days: Hitten

El sábado por la noche Oihana, Valle y el menda, incautos de nosotros, cogimos el coche y nos fuimos al Kinépolis a ver Camino, la nueva película de Javier Fesser. Digo lo de incautos no porque esté mal, sino por lo fatal que lo pasamos los tres, porque se pasa mal, muy mal.


La película es total y absolutamente excesiva, entiéndase esto no como algo negativo, sino totalmente positivo. Cursi, ñoña, gore, tierna, divertida, cruel, cruda, real, fantastica, ida de la pelota completa, denunciante, reflexiva, superficial, demagógica, profunda, en definitiva, un desparrame. Lo que seguro que no es esta historia es para los que dicen que no van al cine a sufrir; ay, que equivocación más grande. Al cine se va a sentir, y el dolor es uno de los sentimientos más poderosos.

Nerea Camacho, la niña protagonista, es lo más. Te la crees todo el rato, es guapérrima, transmite cosas que no entiendo bien como se pueden entender y asumir con esa edad, es un portento. Su madre, Carmen Elías, es también impresionante, en un papel muy difícil y muy sencillo de estropear. Estas todo el rato entre la lágrima, la indignación, la risa, el enfado, la impotencia y la frustración. El tema del Opus lo deja bastante claro, los fanatismos son malitos, da igual del lado que estén, es un mensaje sencillo, pero difícil de transmitir con realidad y precisión.

Al final, después de haber estado a moco tendido desde los primeros diez minutos, los tres, nos quedamos como si nos hubiesen dado un palizón. Nos miramos con los ojos como brótolas, salimos de ese templo del canismo que es el kinépolis y nos fuimos a bailar y a pillarnos una buena cogorza que es lo que nos hacía falta. La película nos provocó una necesidad de alegría y ruido tremenda, y así lo hicimos, llegué a casa doblado pero feliz como unas pascuas.

Al día siguiente no podía pensar en otra cosa que no fuese en Camino. Si queréis una catársis por cinco euros, id al cine, si queréis sufrir a gusto un poco, id al cine, si queréis ver un peliculón bizarro y salido de madre, id al cine. Yo ya lo he advertido, se va a convertir en un clásico, sino el tiempo.

Desde que descubrí a esta cinco zagalas suecas, protagonistas del clip de la entrada anterior, no escucho otra cosa que no sea su disco, In Our Space Hero Suits. El vitalismo que contangian sus canciones me hace mucha falta ahora mismo, porque no paro de trabajar como un demoño y estoy hecho una braga. Me encanta la cantante, Linnea Jönsson, que es como si Pippi Lanstrung hubiese crecido, se hubiese aguapado (palabro muy de mi familia) y hubiese montado una banda con sus amigas. Por no hablar de esa maravillosa elegancia desarreglada y casual que tienen los nórdicos.
Además este tema, Hitten, tiene una estrofa que es un poco un resumen de mi vida hasta ahora:
I wanna know what im thinking what I'm feelin
What I want my life to be
I wanna know how I plan to make things easier
For everyone but me
Pues eso.

2 comentarios:

o!h dijo...

qué bonita noche!

Beatriz dijo...

que me encantan estas niñas!